La juventud nicaragüense agradece el apoyo internacional contra la represión religiosa

Agradecemos el valioso trabajo de la Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional, USCIRF, en la realización de su último informe que expone con detalle la creciente represión religiosa en Nicaragua. Desde 2018, el régimen ha intensificado su persecución contra líderes y comunidades religiosas, especialmente dentro de la Iglesia Católica, utilizando encarcelamientos, vigilancia y confiscación de propiedades.

Desde 2018, más de 200 religiosos han enfrentado destierro, cárcel, expulsión o prohibición de ingreso al país. Actualmente, más de 20 presos políticos en Nicaragua son víctimas de la persecución religiosa y se encuentran detenidos bajo condiciones inhumanas. Entre ellos destacan los casos de:

Santos Julio Sevilla Rivera, quien trabajo por 23 años como mensajero en Cáritas Estelí y pertenece desde hace 26 años al coro de la parroquia San Francisco de Asís en Estelí, fue secuestrado el 20 de mayo del año 2023, desde entonces su salud se ha deteriorado notablemente y está perdiendo la visión.

Carlos Alberto Bojorge Martínez, joven poeta católico, fue detenido el 1 de enero de 2024, después de participar en la procesión de Jesús Sacramentado en la Catedral Metropolitana de Managua, desde esa fecha esta desaparecido y su familia no tiene información de su estado o paradero.

Marisela de Fátima Mejía Ruiz, pastora en el Ministerio Puerta de la Montaña, fue detenida el 16 de diciembre de 2023, apenas dos meses después de dar a luz, y se le ha negado el derecho de darle lactancia materna a su hijo. También es madre de una niña de 2 años a quien tampoco ha visto desde su detención.

La vida de todos los presos políticos está en grave peligro y requiere de la acción urgente de la comunidad internacional. Las condiciones inhumanas de detención, la falta de atención médica adecuada y la negación de derechos básicos ponen en riesgo su integridad física y psicológica. La comunidad internacional debe tomar medidas inmediatas para presionar al régimen de Ortega-Murillo, abogar por la liberación de los presos políticos y garantizar que se respeten sus derechos humanos fundamentales.

Seguiremos elevando nuestras voces por la libertad de credo, la libertad de expresión y los derechos humanos en Nicaragua, e instamos al gobierno de Estados Unidos no solo a designar a Nicaragua como un “País de Especial Preocupación”, sino también a implementar sanciones diplomáticas y económicas, ejercer presión diplomática, apoyar a las víctimas y aislar internacionalmente al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Lo más leído


Noticias relacionadas


Join Our Newsletter

Sign up for free newsletters to receive the latest news. Don’t worry we won’t do spam.

Error: No se encontró ningún formulario de contacto.

Design By Gnomo Studio