El cambio político no puede detenerse

Discurso de Lesther Alemán en el primer Congreso Nacional de Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN)

Buenos días a todas y a todos.

A esta gran familia de lucha que es AUN, a nuestros invitados especiales, a los medios de comunicación hombres y mujeres de prensa que nos han acompañado estos años y a los que se conectan por las redes sociales.

Este es un día verdaderamente histórico para la juventud nicaragüense. ¿Quién diría que llegaríamos hasta aquí después de tres años? Por mucho tiempo fuimos tildados como la generación de la apatía, de la indiferencia, a la que la política le parecía algo totalmente ajeno. Estaban equivocados, hoy les respondemos, aquí estamos.

Siempre hemos sido los primeros en acudir a los llamados de todas las luchas sociales, ambientales y políticas en Nicaragua.  Y abril no fue la excepción. Ahí estuvimos exigiendo negligencia ante el incendio de Indio Maíz, luego respaldando las justas demandas de nuestros abuelos, pero también demostramos que no era posible que en nuestro país se pretendiera erradicar cualquier acto de disidencia. Y nos hicimos mayoría.

¿Y qué recibimos a cambio? Golpes, balas, sangre, cárcel y muerte. Por eso, la lucha de abril ha sido una escuela para todos nosotros, porque nos enseñó que tenemos la responsabilidad ante la historia, de sacar a Nicaragua de la crisis en la que este régimen la ha metido. Por eso nos organizamos, por eso seguimos luchando, por eso seguimos estudiando, porque estamos comprometidos con desterrar para siempre de nuestro país, la violencia, las turbas, el atraso, la guerra entre hermanos, y superar el pasado.

Por eso, hoy le quiero rendir homenaje a todos nuestros amigos que fueron asesinados, exigimos más justicia y menos monumentos, a quienes sufrieron torturas, que estuvieron y están en las peores cárceles del país.

Para ellos toda mi admiración y respeto. También el hecho que estemos hoy aquí en el Primer Congreso de Alianza Universitaria Nicaragüense, es la viva representación de que en Nicaragua hay miles de jóvenes dispuestos a resistir, dispuestos a cambiar a este país para siempre, dispuestos a hacer historia. Aquí estamos los aparecidos.

Hoy honramos nuestro compromiso con el presente y el futuro de nuestra nación. Y aunque a veces nos asalta la duda, el miedo, la desesperanza, debemos siempre recordar: ¿Cuál es la motivación para estar aquí? No es una respuesta compleja. Basta con salir unos pasos de aquí y caminar hacia la rotonda. ¿y qué vamos a encontramos ahí? A nuestros niños pidiendo una moneda, a nuestros ancianos extendiendo su mano por necesidad y a muchos otros nicaragüenses que se encuentran desamparados y caminando sin esperanza.  

Y ustedes pueden dar testimonio real de las grandes carencias que todavía hoy tiene nuestra Nicaragua, ustedes que vienen de distintos departamentos y municipios. Unos cuantos le han prometido pan y circo a nuestros pueblos, comunidades o ciudades; han jugado con el hambre de nuestra gente.

Tenemos un país al que la pobreza le agobia, donde centenares de chavalos se van todos los meses porque no hay empleo en ningún lado, donde un montón de emprendedores, productores, comerciantes, pequeños empresarios, maestros, trabajadores y trabajadoras por cuenta propia, están endeudados porque la economía está paralizada y sus derechos no son respetados. A todos ellos nos debemos muchachos. Ese debe ser el principal motor de nuestra lucha y de nuestras convicciones paralelo a la democracia, a la justicia y a la libertad.

Y qué decir, que, a pesar de todas esas carencias en nuestra sociedad, tenemos que soportar vivir en una dictadura que quiere controlar todo, hasta el pensamiento. Eso no lo podemos permitir, jamás. No vamos a dejar que los mismos de siempre, que ya han destruido este país tantas veces nos sigan marcando el futuro. Esa debe ser nuestra tarea incansable, sacar a Nicaragua del atraso permanente en el que hemos estado, pero hacerlo en democracia, con instituciones al servicio de todos y no de una familia; donde se priorice la gobernabilidad.

Hoy saltamos la crítica, sabemos que no es fácil pero agotaremos esta oportunidad. El 16 de mayo con mi propia voz le dije al pasado en su propia cara que conocemos la historia y no queremos repetirla, así mismo le grité Ríndase ante este pueblo, eso no fue una frase nada más, se hará realidad el 7 de noviembre de este 2021 y usted y yo se lo diremos con nuestra decisión, no más dictadura.

No nos hemos resignado, las demandas son las mismas en tiempos distintos. A una sola voz exigimos reformas electorales que den legitimidad y seguridad al proceso, así mismo insistimos que los aspirantes se definan, asuman los costos y presenten soluciones alcanzables y reales ante la inmediatez; enfatizamos nuestro apoyo a quienes se inscriban al mecanismo de la Alianza Ciudadana hasta el momento el único que es público. Reconocemos que el reto no solo está en el ejecutivo, sino en los más de 57 nicaragüenses que lograrán cambios estructurales en la nueva Asamblea Nacional, gente honesta que al día siguiente no haga bancaditas a favor del adversario.

Es el momento de una mayor organización, en la que no se prioricen ideologías sino acuerdos, compromisos y acciones que incentiven la confianza, esto es posible con la participación activa de la ciudadanía, aquellos con experiencias y los que en la marcha aprenderán, ese es el espíritu de abril: acabar con la noche oscura, sumándonos.

Estamos a siete meses de unas elecciones históricas en nuestro país. Igual o más importantes que las de 1990, donde a través de nuestros padres y abuelos hemos sabido conocer que cuando ha estado en juego la existencia misma de Nicaragua como nación, el poder del voto se vuelve aún mayor. Por eso, por más obstáculos que nos pongan en el camino, nuestra decisión y vocación democrática es inalterable. Porque de que ganamos, ganamos.

Que sepan en El Carmen que los jóvenes nos estamos preparando para la contienda electoral, que estamos organizándonos aún siendo acosados, aún siendo reprimidos y aún siendo perseguidos. Y que estamos convencidos que los vamos a sacar con la fuerza de los votos. Nosotros no necesitamos acudir a la violencia para demostrar nuestro poder, sabemos combatir las injusticias con ideas, con compromiso y con valor.

Como AUN consideramos que los jóvenes deben estar en todos los espacios de decisión y de poder. Porque es un derecho pero sobre todo una responsabilidad. Sabremos alcanzar el favor del pueblo en estas elecciones, porque estamos conscientes que ganar las elecciones será solamente un primer paso.

La verdadera tarea vendrá después, con la reconstrucción democrática de nuestra nación, que nos va a permitir conseguir justicia, poner fin a la represión, reducir la pobreza y sanar el pasado.

Estamos invirtiendo nuestras energias y mayores esfuerzos en la gran Alianza Ciudadana, que consideramos la alternativa mas viable para derrotar a este régimen el 7 de noviembre. Nos seguiremos uniendo para ganar. Haremos de esta opción, una Alianza Electoral que realmente ilusione a la mayoría de los nicaragüenses, le conteste a los indecisos, a opositores y a trabajadores del Estado que sabemos adversan a este régimen y se merecen un presente y futuro mejor.

El cambio político en Nicaragua NO PUEDE DETENERSE. Creemos en la democracia, creemos en el poder del voto, creemos en nuestro pueblo. Que se vea y que se escuche bien. Aquí estamos las y los jóvenes organizados, demostrando nuestro compromiso firme con Nicaragua.

¡HA LLEGADO EL MOMENTO DEL TRIUNFO FINAL!

¡ES AHORA NICARAGUA!

¡PORQUE AUN HAY ESPERANZA!

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